16.5.15

el tigre de la india



Hoy de día estuvimos en palacios y a la noche vimos monstruos.

A la mañana en el palacio nos dijeron donde encontrar al tigre. En el medio pasaron muchas cosas, fuimos engañados, vagamos por fuertes desolados, casi morimos de sed, pero seguimos camino a verlo. Fue un camino muy largo y teníamos que llegar antes del anochecer pero no lo logramos. Al caer el sol los monstruos aparecieron: esos camiones tan lindos y fotografiables revelaron su verdadera identidad. Nosotros, humildes, seguíamos nuestro camino a su lado esperando que ninguno nos viera y decidiera comernos. Finalmente lo logramos y fuimos recompensados por un mini palacio, con los colchones mas blandos que hubiésemos probado en semanas.

Al día siguiente fuimos a buscarlo, y no apareció. Se burló de nosotros y nos hizo creer que no aparecería. Nos hizo pasar todavía más obstaculos: esta vez no eran monstruos, eran personas, pero parecían monstruos. Con sus modos nos hicieron creer cosas que no eran, y permanecimos alertas hasta el último momento. Después de simplemente hacernos esperar minutos y horas, el tigre movió su cabeza hacia los lados y decidió aparecer, mostrarse sin siquiera mirarnos y volver a desaparecer.

Ranthambore, India, 29 de abril de 2015